Mi definición del Legalismo: “Asesino de la Gracia”
Bases bíblicas para yo poder exponer este punto?, claro que las tengo:
El término “legalismo” o “legalista” no se encuentra en la Biblia, pero el serio error del legalismo es tratado, especialmente por el Apóstol Pablo, quien se gloriaba siempre y sin cesar en la cruz y que era un paladín de la gracia de Dios (Gálatas 6:14; 1:6). Quizás la mejor manera de ver lo que Pablo tenía que decir sobre cómo la carne hace un mal uso de la ley, es leyendo con cuidado la epístola a los Gálatas.
Gálatas 1 nos habla de los que se alejan y quieren perturbar el evangelio, transformarlo a su criterio. Y he podido entender que quien predica un evangelio que no es el de Cristo es un anatema.
Busquen y lean para que me confronten y si me equivoco me lo hagan saber!!
Gálatas 6 nos habla de la mansedumbre, que seamos, humildes, que llevemos nuestras cargas, con nuestra mirada en Cristo, a no gloriarnos en la carne, que somos nueva creación en Cristo.
Gálatas 2, nos habla de la justificación..lean..:
2:16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
Hay que tener en mente dos factores claves. Primero, el creyente no está bajo la ley (Romanos 6:14). De hecho, el creyente ha muerto a la ley para que pueda vivir para Dios (Gálatas 2:19; y ver Romanos 7:1-6). No está bajo el régimen de la ley, sino está bajo el régimen de la nueva criatura (Gálatas 6:15).
Segundo, el creyente no está sin ley (Romanos 6:1-2). Hemos muerto a la ley para poder ser unidos a Cristo y por medio de esta relación llevamos fruto para Dios (Romanos 7:4). La vida del verdadero creyente debería manifestar fruto y no libertinaje.
Los legalistas que tratan de ponerse bajo la ley, no guardan la ley (Gálatas 6:13; hechos 15:10), pero aquellos creyentes que andan en el Espíritu guardan la ley por vía del fruto del Espíritu: “Para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:4 y comparar con Gálatas 5:22-23).
LEGALISMO
LO QUE NO ES
Obedecer mandamientos específicos de Dios, no es legalismo. “Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él” (1 Juan 2:3-4).
Vivir una vida santa, apartada para el servicio del Señor, no es legalismo. “Pues la voluntad del Señor es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación…pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación” (1 Tesalonicenses 4:3, 7).
Vivir una vida apartada para Cristo y separada de las modas y usanzas del mundo, no es legalismo. “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).
Conformar la vida para estar en armonía con ciertas normas decididas por líderes guiados por el Espíritu en una asamblea local de creyentes, no es legalismo. “Que os abstengáis de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien” (Hechos 15:29).
Renunciar a mis derechos personales por causa de mi hermano, no es legalismo. “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite” (Romanos 14:21).
| En la verdadera separación, los principios bíblicos son comprendidos y las normas externas son implementadas. En el legalismo, los principios bíblicos son ignorados y las normas externas son exaltadas. En el libertinaje, los principios bíblicos son olvidados y las normas exteriores son despreciadas. La tercera descripción es hacia donde parece dirigirse la mayoría de las iglesias de hoy. Lo anterior es una paráfrasis de una declaración hecha por Douglas R. McLachlan en el libro “Reclaiming Authentic Fundamentalism.” |
Ahora bien, porque yo opino que el legalismo es el asesino o de la gracia…pues este es mi punto:
“El legalismo es poner los reglamentos más alto que Dios y más alto que las necesidades humanas”
Está en la Biblia, Mateo 12:9-10, "Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? (Por supuesto, ellos esperaban que contestara "Sí" para poder arrestarlo.) Esta fue su respuesta: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja?"
Podemos ver que lo que hay que hacer es la obra de la fe, la voluntad de Dios. El trabajo que Dios nos ha encomendado, para que las personas se salven.
El legalismo es una forma de esclavitud. Está en la Biblia:
Gálatas 4:8-9, "Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?
El legalismo es atractivo, pero es destructivo. Está en la Biblia:
Colosenses 2:23, "Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne".
Somos salvos por la fe, no por las obras. Está en la Biblia:
Efesios 2:8-10, "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas".
Este te arrebata el gozo del Señor de la vida del creyente y con el gozo se va el verdadero poder para adorar a Dios "en espíritu y verdad". Servirle con verdadero entusiasmo, ya que un creyente sujeto a la ley, se vuelve una imitación de un verdadero hijo de Dios.En Gálatas, capítulo 5, ya en el versículo primero encontramos un mandamiento que si en el día de hoy lo siguiéramos fielmente contribuiría a parar el legalismo. Nos exhorta a estar firmes en Cristo con la libertad que el nos a dado.
Lo que más perturba a los legalistas es la verdad libertadora de la gracia, por lo tanto, tenemos que definir dos términos muy importante:
Para un legalista ser un creyente significa un estilo de vida rígido, duro, inflexible, severo, carente de color y gozo. Para un creyente liberado significa, un reto constante, una vida llena de sorpresas y también de riesgos, caminando no por vista sino por fe, lleno de expectación, positivismo y optimismo.
Libertad entre otras cosas no es más que independencia para hacer algo, y siempre es independencia de la esclavitud. Es librarse de poder del pecado y de la muerte. Cristo nos trajo una poderosa libertad de la maldición de la ley, lo que se traduce en libertad del temor de ser castigado por Dios y de una conciencia acusadora. Es estar libre frente a las exigencias de los demás. La libertad tiene su motivación primordial en el amor incondicional de Dios, que nos ha iluminado con la gracia salvador de Cristo, lo que nos hace actuar por amor y no por temor.
La gracia de Cristo nos da la libertad, para disfrutar de los derechos de hijo. Es libertad para ser todo lo que Cristo quiere que yo sea, sin tener que fijarme como son los demás. Me enseña a ser yo mismo, no una marioneta de los demás.
Muchos quieren ligar la libertad con el libertinaje, es una de las armas que utilizan los legalistas para infundir sus propios criterios.
El libertinaje: “Actitud irrespetuosa de la ley, la ética o la moral de quien abusa de su propia libertad con menoscabo de la de los demás, desenfreno en el modo de obrar o de hablar”.
Libertad: “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”
Véase libre albedrío...
Pero para poder vivir y servir con libertad a Dios y no caer en libertinaje o legalismos, hay que escudriñar, la palabra, pedirle a Dios, discernimiento, sabiduría, que sea el quien nos guíe, que nuestra fe sea cada vez mas grande a nuestro Dios, Señor y Salvador….Amen!
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